Perteneciente a la Cooperativa San Isidro de Loja, con cargo de director técnico, se suma al Living Lab de Granada Tierra Viva. De esta forma, partiendo del modelo de innovación abierta al que obedece esta iniciativa, Antonio se incorpora desde el sector empresarial en la cuádruple hélice. En este contexto, el compañero identifica como principales problemáticas la pérdida de materia orgánica y la presión química de fertilizantes y pesticidas.